miércoles, 26 de julio de 2017

La vuelta.

Dios ya nos nos hace caso,
Ahora vive con nosotros el fracaso,
Camina por la calle cabizbajo, 
Fumando un cigarrillo,
Buscando algo de suelto en el bolsillo,
Viviendo de buscar un buen motivo a seguir vivo.

¿Dónde está la matemática perfecta?
El incorruptible orden y equidad entre las fuerzas,
Si adoramos las flaquezas y nos pesan las virtudes,
Dejamos huella en las nubes, con los sueños en la tierra.

Y así los hijos pequeños, destrozamos la vajilla,
Atrapados por inercia en la zona de confort, 
Reclamando la atención de un padre que no vigila,
Por soberbia de los hombres, o pereza del señor.


jueves, 3 de diciembre de 2015

Es sencillo.

Seleccioné el texto completo.
Ctrl, shift,  DEL. Vuelta al principio.


Probemos de nuevo.

Cuando es tan personal, el remitente, el destinatario, está tan claro,
Uno quiere decir las cosas sin decir porque decir le lleva a un plano bajo.
Porque el abrirse es algo nuevo a quien se abrió y ahora no sabe cuándo.
Porque el quererse es algo nuevo a quien se quiso y ahora está de parto.
De un sin saber de versos por los besos deseados,
De un sin vivir, de quinceañero, 
un querer de burladero,
un burlar a un sentimiento, y un sentir que quema dentro,
un abrir la caja de recuerdos,
un amar,
un naufragar en un deseo,
llenar el cenicero, por no poderte llenarte de besos,
te llevo tan dentro.
que el tacto se me ha confundido,
y al acariciarme te acaricio,
y es el vicio,
de rondar de unos niños aventureros.
el desquicio de hablar con paredes a las seis y veinte me reinicio,
y quizás mañana me arrepienta,
de lidiar conmigo mismo y con la ofensa de esta afrenta que revienta.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Fachada. (La isla)

Caminaba liando un cigarrillo.
Ella le miró, hasta el alma,
y la mente de ella voló,
y se imaginó una vida, 
-al detalle-.
Una vida de emociones, de sangre y alma,
de inquietudes inmortales, trascendentes,
y él caminaba, liando un cigarrillo.
Ella le vio, le vio cerca, le vio por dentro,
y vio todas sus preocupaciones, 
oníricas, espirituales,
lucía atormentado por una sensibilidad especial,
como un conocedor de su propia existencia,
y por tanto, de la profunda falta de sentido de la misma,
todo en un rostro, su rostro,
ella lo dedujo así, pletórica,  como transportada,
a todas las novelas, a todas las películas,
que alguna vez tocaron su corazón.
y mientras tanto él;
liaba un cigarrillo
y ella se enamoró en el acto,
quería salvarlo, acunarlo, 
mecerlo en su pecho, y decir que todo saldrá bien.

PERO

Él sólo caminaba, de alguna parte, hacia alguna otra,
pensando en alguna -puta- cosa,
y liando un -puto- cigarrillo,
orgulloso de su aparente invisibilidad.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Me echo de menos.

La lluvia sonaba contra el cristal, como un cielo llorando a mares,
como un Dios violento odiando a los mortales,
iracundo con un mundo que te vende las estrellas,
y pagamos una vida de secuelas de doctrina en las escuelas,
de una imagen del amor distorsionada,
un querer y no poder hacer del hecho de estar bien, nuestra morada,
una búsqueda incesante del sentir,
un camino extenuante hasta la meta del querer morir por tí,
canción descafeinada y repetida hasta el desgaste,
como un mantra que nos mece en el desastre,
susurra en nuestra mente que seremos de película o de nada,
de un amor de puñalada, amor que sangra,
y frustra, si no encuentras lo que dices que te  gusta,
y asusta, pensar que es otra cosa lo que buscas,
y duele, sentir que todo llora cuando llueve,
y vuelve, ese pedazo de uno mismo que se va pero no muere.


sábado, 25 de octubre de 2014

El bar de las seis

El bar de las seis.

Estas líneas son sencillamente lineas, y absolutamente mías,
Tú nunca sabrás de su existencia, como nunca sabrás lo que hago,

Entre tragos y pasos, generamos algo, auténtico, real, y despiadado,
Es lo que ocurre cuando vives en la nube de la magia del momento,
Del sentimiento fugaz del encuentro, de la resaca de los besos,
por la embriaguez de recuerdos, se hicieron espinas, nuestros huesos.

Por el miedo, a una realidad enfadada con nuestros sueños,
Nos encerramos en ellos, y lo vivimos, lo creímos, podía ocurrir.
Y nunca debimos encontrarnos fuera de ellos.

Anoche tuve delante a esa mujer que bailó sobre mí, a la que supo qué teclas tocar,
y hacer sonar la canción del da igual lo que esté por venir,
Pero bailaba delante de mí y no conmigo,
y el mundo no tiene sentido, si a mi edad tengo que hacerme pasar para ti, como un desconocido.
Y reír, y bailar, y hablar tanto de nada y girarme y están de soslayo tus ojos clavados en mí.
Ven ahora mismo, o date la vuelta y tú sigue, que yo me marcho de aquí.
No miraré tu crimen, no haré fotos del destrozo, no le daré importancia mañana cuando estemos solos.
Pero ambos sabemos, que anoche, fue el principio del fin.


jueves, 4 de septiembre de 2014

Madcelona.

Miré a mi alrededor antes de hacerme las maletas,
neones y luces ultravioletas, lloran lágrimas de cera,
y alejado del hotel de tus estrellas,
la ciudad condal me brinda una sonrisa de madera,
ahí te dejo Barna aunque me duela, 
con el cariño y la sorpresa,
de haber hecho un sitio grande a mis duquelas,
con buenos ratos, algún roto, focos y doncellas,
ahí te dejo Barcelona, pero volveré si esperas,
avenidas y ramblas se quedan, 
en el vaivén de enredaderas,
de las vías del ave que ahora me lleva, 
a casa si es que tengo, o al hogar si éste me aguarda,
un sitio entre paredes y la calma de mis mantras,
un trago al suelo para tí,
un brindis por mi estancia y un chupito en cuanto ponga los pies en madrid,
en mi cuidad emperatriz,
no me espera una playa, pero no me hace falta si estoy aquí.

domingo, 24 de agosto de 2014

Posiblemente, lo mas sincero que he escrito.

Sé lo que tengo que hacer, conozco el juego,
de chico conoce a chica y lo que viene luego,
sé lo que es fumar en tu cama después, sé lo que tengo,
lo que tienes, entiendo lo que nos debemos..
y lo siento por saber matarte con los ojos,
por romperte en los abrazos, y hacer arte de destrozos,
no tengo la culpa, y sale solo,
y sólo sé que no controlo, cuando gira la rueda del protocolo,
sin embargo, frío, distante y aburrido,
sé como hacer para tener, pero después estoy perdido,
en la cuidad del corazón de litio,
un sin hogar, sin compromiso, sin quedarte a dormir, sin prejuicios,
sé lo que es tenerte delante y poder rajar de arriba a abajo,
tu persona y personalidad, tus trapos,
y lavarlos en las sábanas sudadas de relatos,
de palabras que no dices, con la miel entre tus labios.

Pero.....

No tengo ni puta idea y estoy harto,
de remar y remontar contra corriente por un pacto,
de intentar y no saber cómo querer de limpio y sano,
de buscar y no encontrar la compañera de fatigas o de infartos,
he olvidado como mantener la fe,
he perdido y ahora busco la herramienta de flipar por un café,
o un paseo, o caminar por un museo, de tu mano,
y llevarte por mi vida sin engaños,
dejando que conozcas mis pecados,
lo pequeño, lo bonito, bueno y malo,
y ser todo lo que buscas, ser humano,
con errores y victorias y con una sola meta,
el morirme entre tu piel de enredadera, y así cada noche entera,
mi duquela, el rumor de mi escalera, 
enséñame el camino hasta tu puerta,
que se me ha olvidado amar y ahora es un hueco que atraviesa,
la niebla de los huesos de mi pecho de amapola en aras de esa vida intensa.

lunes, 11 de agosto de 2014

Agrafa.

Estás en todas putas partes,
y no sé a qué coño hueles o sabes,
te mueves por el tacto en la cuidad como el espíritu de fallen,
ágrafa que agrada si le sale,
y ladrones de palabras no podrán sacarlas de entre tus estantes,
ágrafa es tragedia de almanaques,
miradas de leones que se miden las agallas en portales,
y ahora déjame que vuele a tu rescate,
mátame o hazme el amor entre tus matorrales,
me recuerdas cada día que no somos importantes,
siendo leves en la vida breve y sólo caminantes, 
pero ya que has descarnado mi pellejo hasta huesos,
cúbrelos de besos para hacernos un vestido de diamantes.

lunes, 21 de abril de 2014

Lady Madrid.

Negro mate como el negro de mis venas,
así fueron tus melenas, 
enredadas y largas hasta las piernas,
que yo cumplo la condena entre los huesos vida mía,
quédate esta noche, que el recargo al devolverte es otro día,
muñeca de muñecas delicadas,
labios de café con hielo, y los dientes de porcelana, 
dedos de tabaco rubio, costillar de pentagrama,
anular de doble vida, pecho de corazonada,
caminando por inercia de reclusa,
dando vueltas a la celda de una vida tan insípida y confusa,
que descubre la belleza de las cosas mas sencillas,
una flor que brota de la alcantarilla, al calor de una colilla,
reina mora de farolas y tugurios,
musa de todo lo turbio,
eres la gota mas dulce del diluvio,
y brillas como brillan las luciérnagas...

de la ciénaga ciudad que esconde perlas.

domingo, 20 de abril de 2014

Detrás.

Detrás de cada verso hay un secreto,
detrás de cada línea una mujer, y cada cuatro es un soneto,
y detrás de la poesía hay un infierno,
y dentro del infierno una adicción y a la adicción un sentimiento,
coca cola, tabaco y horas sobre folio en blanco,
y a llenar la escupidera de quebrantos,
de días de vestir santos y derivas de mis barcos,
la poesía son tus piernas del tobillo a tus encantos,
cada sílaba se silba entre los besos de portal y de escalera,
y sólo presos como flores en la niebla, enredaderas,
como juncos al viento de ventoleras,
manecillas de reloj que se persiguen entre ellas,
y las horas ahora son sólo las nuestras,
y las líneas son de humo, y las metas no son metas,
tus costillas son de cera ante mis dedos de madera,
y tu pelo lo mas fino que saqué de entre mis muelas,
y tus manos acuarelas, perlas de mis entretelas,
que pintan lo que no pinto,
que escriben lo que me queda.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Justo.

Tocaba una guitarra relativamente cara y fumaba puros. Había dejado de afeitarme y cortarme las uñas, me había pasado al vino, y dormía en bloques dispares de cuatro o cinco horas, conocía la verdad de las cosas. Somos islas. Y odiamos la naturaleza casual de todas las cosas.Somos islas, y en medio la inmensidad del mar.

Quemo todo lo que toco y arde solo con mirarlo,
rajo páginas y esbozos, rompo y vuelvo a mi letargo,
pago el precio del cansancio,
por buscar una salida,
por saltarme los convenios de la lista,
y todo huele a despedida,
 todo sabe amargo cuando me levanto,
voy con un ojo cerrado al baño tosiendo un cigarro,
miro a mi alrededor y tengo una casa vacía,
y después de miccionar vuelvo a la cama  a soñar tinta.
Un pájaro en la mano a una bandada,
que vuela con noventa y nueve más haciendo un ciento que se escapa, 
una cornisa con nuestras pisadas,
oyendo un aleteo de sonrisas y un graznar entre parábolas,
sé que vuelta atrás es la que quieren esos pollos,
pero estoy en un sentido único de no retorno,
justo en medio del camino, de este puente de madera,
con la vista hacia delante, la manta y la carretera.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Título

Con la lluvia de testigo y un pitillo,
el placer de un cigarrillo,
y en mis venas en glamour de un coma etílico,
una rock star de estar por casa,
que pasa desapercibido,
con la maña de un mañana de indeciso,
y hoy me han dicho que divago en mis poemas,
porque vago por mis penas,
y aún borracho puedo hacer toda esta mierda,
solo es una escupidera emocional, 
por que lo valgo,
que vomito entre las líneas como ingiero tragos largos,
sólo soy un hombre y un letargo,
y a veces tardo,
en mirar y comprender mis fallos, pues soy humano,
pero tengo mi tesoro, está compuesto de sonrisas,
de personas que vieron en mí la biblia y no la misa,
soy un provinciano que se afinca entre tus cejas,
con la imagen por delante y no sabrás lo que hay detrás,
son sólo lineas,
divagaciones, con algo de alquimia,
y que la química sea quien las seleccione,
ya no hago correcciones por que escribo de memoria,
sobre lo que he sentido lo que pasa y pasará en mi historia.

viernes, 10 de enero de 2014

El vaho.

No tengo vaho si no es humo de un pitillo,
no me grabarán las cámaras andar por los pasillos,
y entresijos de un cuerpo vacío,
del hablar necio de un cretino, 
servirán como epitáceo de lo mismo.
Esqueléticas esquelas para esquemas de una vida de duquelas,
entre mal de amor y dolores de muelas,
y angustias y remedios y quimeras,
con desiertos y palmeras,
y el agua que nunca llega y desespera,
he perdido el alma entre las notas,
la magia entre los dedos, la nostalgia entre las copas,
las botas del soldado y los galones de la ropa,
las sábanas mojadas y la almohada del color de la derrota.
Que me arrastre el viento, como una hoja,
que me meza y estremezca y que me mezcle con hielos y coca cola,
que bañe con la leche de amapolas,
y poder domir sin más entre la espada y la pared hasta que rompa.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Como tú.

Nosotros creamos la magia, pero no la vivimos.

Fuera del bar, el resto estaba dentro,
encendí un cigarro,
les miré,
a través de la ventana.

Siempre a través de la ventana, haciendo la foto,
siempre desde fuera aunque suene mi nombre,
todo es de plástico, y humo, líquido insípido, pobre.

Pero ellos sonreían, conocían el secreto,
o eran ciegos, o sordos, pero nunca mudos,
y nunca quietos, dentro del bar de sonrisas.

Una mujer abrió la puerta, con delicadeza,
no recuerdo su cara, ni su olor, no recuerdo un carajo de ella,
pero me sonrió, educadamente,
y quise quererla, tenerla, y verla volar,
luego se fue.
porque era una absoluta,
[desconocida].

El domingo es una cárcel, en la cárcel siempre es domingo.
En el aeropuerto siempre parece mas tarde,
Dentro del bar todos parecen uno, un lo mismo.

Pero.

Están tan solos y locos,
y perdidos, y aburridos y son tan leves,
Como yo.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Y encima flota.

El tacto se confundía.

Era capaz de acariciarme a mí mismo y sentirla, ya no había manos,

ni labios, ni brazos ni pechos, solo una nube de dos mentes, humo del delito girando,

follar era como un viaje astral, ya sabes, salir del cuerpo y verte desde fuera,

sonreír avergonzado y orgulloso y volver dentro.

Nos ganamos el infierno.

Nos dejamos todas las palabras en el oído del otro.

Todas las uñas en la espalda, los dientes en el cuello,

víctimas del mismo delito, torsos apilados en un somier después.

El vodka era honesto, la naranja era zumo, el agua hielo,

lo removiste dentro.

Me miraste con esos ojitos impregnados de tu oculto saber,

Querías enseñarmelo todo, y que ya lo supiera, mujer,

porque querías que desabrochase tu sostén rápido y ágil,

pero al hacerlo, no querías pensar en lo que practiqué.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Con carmín y con pistola



El plan era sencillo, la cuidad tan gris y el tiempo frío,
la noche de la gran manzana con gusanos y un pasillo,
que llevaba al bar mas sucio que conoce mis pisadas,
el tugurio de jazz de la joven joya, el Acid Palace,
bajé las escaleras,
la gabardina apesta y una mueca y tres toques en la puerta,
y unos ojos por detrás de la mirilla,
un saludo, un pisar a una colilla y un entrar a ese país de maravillas,
calor de bar, color de estar muriendo,
amor de bien pagar y un corazón de la canción de aquel momento,
y un sentir de estar allí justo en el sitio,
lugar para esconderse de lo limpio y disolver en bourbon todos mis delitos,
sonaba Miles y me paré en la barra,
-Ponme un "lo de siempre", pero es pronto así que pónmelo con agua,
que estoy con el estómago vacío,
y tengo que tomármelo con calma si pretendo seguir vivo-,
Y justo en el momento y el espacio,
la joven joya huyó de la trastienda, lágrimas, pistola en mano,
gritaba inconsolable tropezándose entre llantos,
-"nunca más van a volver a hacerme daño"-.
A veces el deber llama a tu puerta,
a veces tiene forma de mujer con unas formas tan perfectas,
que no pude evitar meter el brazo,
y recogerla al vuelo en su correr, cuéntame nena, que ha pasado,
-"ha pasado que he ganado"- dijo ella,
la música seguía y se calmó, cogió un cigarro, una botella,
-"¿me guardas un secreto?"- Te lo guardo,
-"Acabo de matar al diablo, sé que no he fallado
pero no me entenderán cuando lo cuente"-
-Lo que necesitamos es un puente, una manta y ser inteligentes.-
Nunca había visto tal belleza,
un ángel de papel dejando marcas de carmín en la cerveza,
y la certeza de que estaba allí por algo,
allí acabé mi copa y comenzamos el trabajo.
Tenía aparcado el coche en la salida,
el mal al maletero, ella a mi lado, dirección a la avenida,
y la calma entre los nervios se palpaba,
-Tú solo dame fuego y dejaremos que esta mierda se deshaga-,
y llegamos al destino deseado,
el puente de Brooklin guarda secretos como ningún abogado,
y después del golpe seco en el East River,
miré su dulce cara y tuve claro por qué hice lo que hice,
me besó sin pestañeos ni apartarme la mirada,
fue el último primer beso que me dieron, no me arrepentí de nada,
-¿Si te pido cada día de tu vida?,
 ¿si te digo que estoy loca, y además por tí, y ahora, me creerías?-
Te creeré, desde ahora, y para siempre,
Huyamos de esta vida, de esta historia, del pasado y de este puente.

Ya conocéis la historia de mi esposa,
la madre de mis hijos, una diosa con carmín y con pistola,
y esta cuidad es grande como el mundo,
y el mundo es un pañuelo y la vida son momentos todos juntos.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Está bien estar bien, joder.



Me miraste como no se mira a nadie, qué desvergüenza.

Me abrazabas y nos hacíamos carantoñas mucho antes de que pasara nada.

Te colgaste de mí, literalmente, y olías como debías oler,

sonreías como no debías sonreírme, me decías todo sin palabras,

y aún así nunca debiste.

Tú no eras la primera mujer de mi vida y yo no era el primer hombre al que besabas esa noche.

Pero tus sábanas eran como son las sábanas en sueños. 

Como las sábanas, blancas, de las películas, tiradas en el suelo.

Me gustaban tus tobillos, tus muñecas, tus manos, y se nos daba bien hacer el amor mirándonos.

Mierda, cambié de bando, en el momento mas inoportuno,

con la mujer mas inoportuna,

y todo era un lío perfecto.

Estaba bien en esas sábanas blancas. No pensaba, no fingía,

estar bien está bien, y no se valora, joder.

Hoy, creo que me acostaré pronto, con una botella cerca, y un par de fotos que nunca enviaste,

y el beso de despedida que no tuvo lugar.


jueves, 7 de noviembre de 2013

Sonríe, el otro puede ir armado.

Las sábanas estaban sudadas y se quedaban pegadas como un papel de chocolatina a su cuerpo esquelético. Entraba un aire húmedo y asfixiante con olor a asfalto y humo de coche por la ventana rota de su cuarto, que se colaba hasta las paredes llenas de moho sobre el cabecero. Todo era muy marrón, y muy gris, pero todo en perfecto orden. Sonó el despertador. Las siete en punto.

Se levantó con las sábanas tras él separándose como el velcro, todo sonaba a velcro en esa habitación. Paró el reloj, se sirvió el primer trago y sacó su revólver. Abrió el tambor. Una bala, cinco huecos. Cerró. Giró con fuerza. Metió la punta del cañón en su boca y apretó el gatillo. Nada. El mundo quería que viviese un día mas. Se desnudó, tiró la ropa a la basura y cogió algo limpio. Se metió en la ducha.

El agua caía y él se enjuagaba una y otra y otra vez. El agua bajaba entre cicatrices en la espalda y el pecho, los nudillos pelados y cortes y rasguños por los brazos y piernas. Se vistió. Traje nuevo. El día no prometía una mierda, pero qué carajo! Ya nada prometía una mierda y algo había que hacer hasta la noche. Cogió las llaves y bajó al parking.

Tomo la avenida hasta el bulevar, allí bajó hacia el Oeste en dirección al colegio de primaria. Aparcó. Entró. Caminaba despacio, aún era pronto y no habían empezado las clases, pero él ya lo sabía. Despacho del director. Toc, toc. - ¿Quién es? - Entró.

El director, esa basura embutida en una camisa de cuadros y chinos roídos se meó encima al verlo entrar. Le invitó a sentarse.

- Hola Salvador, por favor toma asiento y no hagas nada de lo que puedas arrepentirte, éste es mi lugar de trabajo, no me jodas.

- Dáme esa mierda.

- Tío aún es pronto, él ya sabe que aún no puedo tenerlo todo, pero lo tendré, deja que hable con él, por favor.

- Dame esa mierda.

-Joder! no lo tengo! maldita sea en un par de días se abrirá el grifo y volveré a estar arriba tío, te lo juro!

Salvador se levantó con calma, respiró hondo, y le hundió los nudillos en la nariz. la cabeza del director saltó casí despedida hacía atrás contra la pared, su cuerpo fue detrás.

- Dame la mierda.- Dijo una vez más. Ese pobre cerdo tosía y lloraba escupiendo sangre. - Dame la mierda, dame la mierda, DAME LA MIERDA!!!

- No la tengo joder, no la tengo, no te valgo de nada si me dejas hecho un cristo!

Volvió a golpearle con fuerza en la cara. -Dame la mierda.- Golpe al mentón, estómago, pómulo, estómago, y un crujido seco, como sordo, salió de su caja torácica. - Dame la mierda, dame la mierda, dame esa mierda, director.- Golpeó fuerte a la garganta, sabía que no debía hacerlo. Aquel capullo ensangrentado cayó al suelo esputando sangre muy oscura, eso ocurre cuando tienes la tráquea jodida, todo mocos negros... Empezó a asfixiarse y pedía clemencia entre llantos hasta que por fin se dejó llevar por el dolor, y levantando la mano a duras penas, señaló al cajón de su escritorio.

-Aghh... Ahí está lo que buscas maldito asesino, dile que no quiero volver a verle nunca mas, que ya estamos en paz...

Dejó caer la mano, y la cabeza, dejó de resistirse. El dolor había ganado, el dolor siempre gana. Había aceptado su destino.

Salvador abrió el primer cajón del escritorio y lo vació en una bolsa. "No sé qué coño estoy buscando", pensó, "Pero nadie debería pasar por ésto, por nada que quepa dentro de un puto cajón".

Sonó la sirena, los niños entraban a clase, y él volvía al apartamento. Abrió otra botella y bebió todo el día hasta caer inconsciente.

Entró el sol por la ventana rota, sonó el despertador, siete en punto. Se incorporó, se sirvió un trago y cogió su revólver. Abrió el tambor. Una bala, cinco huecos. Cerró. Giró con fuerza. Metió la punta del cañón en su boca y apretó el gatillo.

Fin.


lunes, 4 de noviembre de 2013

La ducha.

Alguien subió una foto de un viaje a algún lugar. Se les veía felices. Bajaba por la página y un antiguo amor tenía uno nuevo, y un buen amigo tenía un perro, y todo seguía girando en este mundo digital de ventanas a vidas ajenas. Esta mañana se ha girado una chica a mi paso, me ha sonreído y me ha dicho algo bonito. Nunca la volveré a ver. Hace algunos días me pidieron algo que no podía dar, me sentí mal, luego compré tabaco y café y pollo para cenar. La gente se había disfrazado en halloween, y se divertían, maldita sea son cosas obvias, a veces no sé a quién coño le cuento toda esta mierda. Al lío:


Una pastilla de jabón envasada con logotipo,
hilo dental y un peine en la bandeja del servicio,
¿Dónde está el glamour de todo ésto?
se quedó en facturación, o en la cola de embarque del aeropuerto.
Una vida entre andenes, y de vaivenes, 
ganas una hora, pierdes una hora, todo en este quién en quien en ciernes,
todos te suenan, todos son gente,
todos dan igual y nos sentimos diferentes...


Atrapado entre pasillo y ventanilla maté un libro,
que hablaba de un principio y de un final y de un camino,
y me rompí por dentro en pedacitos,
pensando en lo que dejo, en lo que espera, en lo que se viene conmigo,
tiritas para el alma y cigarrillos,
una escupidera de diseño para aguantar el destino,
y algo de dinero y unos vinos,
y algo de que hablar por no pensar y ver el sol de los domingos, 
y en la caja de lata del pecho,
que parecía estar ya hueco,
el eco de un sonido pasajero,
devolvió el funcionamiento de ese viejo compañero,
de sorpresa y con pudor, por error y por acierto...

viernes, 1 de noviembre de 2013

La puta panacea.

Ayer conocí a un escritor de verdad, luego a otro escritor de verdad, luego me fui a acostar.
¿Qué coño era escribir? ¿Para qué escribía?, o ¿Qué es un escritor?, eran cuestiones que me daban vueltas por la cabeza. Si fumas eres fumador, si tatúas eres tatuador, si pintas eres pintor, luego si escribes eres escritor. Sólo debería ser así, por eso tenía que hacer la diferencia "de verdad". Se ganaban la vida con ello, o eso supuse. Estoy a medio camino entre ser una zorra de cuidad o un moderno de pueblo, siempe a medio camino entre todas las cosas, entre épocas, entre grupos, etnias, edades... qué pereza. Yo escribo, suelto la mierda, pero no sé muy bien cómo, y aunque borracho te lo responda, en realidad tampoco sé por qué.


A medio galope, a medio polvo, medio muerto, medio tonto,
me dio por tomar un trago y tocar fondo,
y con medios suficientes para poco y cuerpo escombro,
lo mejor será no ser la rockstar en este insomnio, 
un diario de cabeza y corazón,
una huella en cuatro gatos, escribir es golpear en el mentón,
de un dios de madera y paja relajado en un sillón,
satisfecho de una obra que no pasa una inspección,
olor a mierda,
meados y colillas en la acera,
que se mezclan con la sístole y diástole de letras,
y las reacciones mas feas, la broza de dulcineas,
es lo que torna escribir, en la puta panacea.