jueves, 25 de noviembre de 2010

El tiempo y el cambio.


De repente, me encontré con algo que no pensaba que sucedería en este día. Me descubrí a mí mismo escuchando de fondo a courtney love, fumando y viendo fotos de la familia, de los amigos, y ví claramente una verdad de la vida. Decirla sobra, pero apetece fumar y escribir y escuchar a esa yonki mas lista que todos nosotros. Paz.

Cuando los amigos se dividen en dos grupos,
los que serán la familia y los de "nunca mas se supo"
y los enemigos han crecido y has crecido y ya todo se ha ido,
y yo fumando y pensando en lo sucedido,
cuando tu compañero de juergas es padre,
y amigas de la infancia madres,
y los cuentos que se vuelven tan reales,
que los años no pasan en valde, y es tan distinto y bonito que todo cambie,
cuando el hijo se prueba el abrigo de su viejo,
y descubre que heredó sus hombros, barba, sus complejos,
cuando tardas en crecer, y ya has dejado de creer que es bueno no creer,
la vida misma devuelve la fe,
y ves en caras amigas los valores de antes,
y les devuelves sonrisas, que es mas barato que mirar amenazante,
gloria para todos los míos,
la victoria de mis años son familia y son amigos,
son un son que me acompaña mientras sigo vivo,
y saco pecho al pensar que soy hijo, marido, hermano, primo...
carnales y saludos eventuales, escribo,
que mas que buho, soy Vegas Coello, y con ello termino.

martes, 28 de septiembre de 2010

Mitades.

" Dime y olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo"

Realidades aplicadas a un concepto de día a día.


Con tus ojos y los míos, dos críos que se sonrojan,
desde el verano mas dulce, a un otoño que se enoja,
porque no me ve marchito, y no se me caen las hojas,
con tus ojos y los míos, y en el suelo nuestra ropa,
con tus manos y las mías, no sé de horas ni de días,
si me duermo entre palabras, despertaré en melodías,
no sé de horas ni de días, enredado en alegrías,
encadenado al cariño, con tus manos y las mías,
con mis lineas y las tuyas, dejamos que todo fluya,
burbujas que no se rompen, paredes que nos murmuran,
si nos dejamos palabras, miradas harán poemas,
con tus lineas y las mías, y con tu nombre en mis venas,
con mis penas y las tuyas, arenas para castillos,
que las penas de ladrillos, no aguantan ninguna casa,
por eso todo se pasa, las penas, no lo bonito,
porque es básico quererte, y sin quererte marchito,
con tu mundo y con el mío, que resultó ser el mismo,
leemos entre las lineas, y entre lineas escribimos,
con el mundo en que vivimos, que es el que nunca vimos,
andando pasito a paso,vamos haciendo el camino,

conmigo y contigo el mundo,
descansa algo mas tranquilo,
siempre que estemos unidos.

jueves, 16 de septiembre de 2010

El hermitaño y los tr3s monos

"Y ahí afuera está lloviendo,
la gente vuelve del trabajo conduciendo,
y yo estoy fumando y escribiendo;
ya no sé si una canción o un pensamiento,
o un libro donde cuento la vida como la siento."

Tres monos, ya sabeis el que se tapa la boca, el de los ojos y el de los oídos, gran cación.

De una espalda ya encorvada,
y unas legañas de años,
se apresuró el hermitaño,
a escribir las parrafadas,
quiere ser cuento de hadas,
una vida de abstraído,
pero un corazón muy vivo,
le llama por sus andadas,
busca el brillo entre palabras,
con el pulso tembloroso,
no recuerda qué es hermoso,
porque no se fija en nada,
y una lágrima le empapa,
y le ahoga y deja el lápiz,
porque el tamiz de su criba,
le dejó sin la sintáxis,
una vida preparando la novela de una vida,
y protegiendo su oro, se le derrumbó la mina,
trinan pájaros de marmol que revientan las vitrinas,
porque una celda, nunca puede ser bonita.

martes, 14 de septiembre de 2010

No quiero ser astronauta.

"Do it yourself". Hazlo tú mismo. No, no es un eslogan en apología de la masturbación ni la automedicación, era uno de los esloganes del rock de lo comienzos, cualquiera con una guitarra podía subirse a un escenario, y así lo hicieron, e hicieron maravillas, desde luego. Poder y responsabilidad, y parece que siempre nos han inculcado que es así. El mas estudioso de la clase nunca fue el mas listo, pero siempre acabó bien situado; el más gamberro nunca fue el mas tonto, pero seguramente nunca evolucionó, son principios de la vida.

Soy consciente de que cuando ahora me todo una aspirina si me duele la cabeza, fue por que algún empollón o sencillamente un tipo listo lo hizo posible con duro trabajo. Posiblemente un tipo al que nunca pagaron millones, pero tranquilos, ya los facturarán las empresas farmacéuticas. Puedo hacerme un empaste porque alguien estudió para poder hacermelo, y me gusta saber que cada uno, con el tiempo estaremos en nuestro lugar, sin excepción. Durante años hemos oído las voces de profesores y padres diciendo que tenemos mucho potencial desperdiciado, que somos listos, que con interés lo tendríamos todo hecho. Y una mierda. Ahora les saco cabezas suficientes para responder un par de cosas a esos profesores, un manifiesto en apología de realización personal contra la realicación establecida.

No quiero inventar la vacuna contra el cáncer, pero deseo que se invente, no quiero pisar la luna, no quiero hacer esos grandes logros que nos cuenta la historia. Porque los logros de cada uno son lo que nos llevaremos al mas allá con nosotros, sin duda.

Una vez, creo que se llamaba Ana Otero, mi profesora de lengua, debía ser de sexto grado, estaba dictando apuntes mientras yo dibujaba penes en los margenes de un libro de texto, cuando me dijo, -Buho, ¿que dibujas? ven aquí y enseñamelo- Así que me levanté a enseñarle mis penes:

-Por favor dile a tus compañeros qué has dibujado.
-Pollas.
-Te resultan graciosos los penes.
[...]-si
-No agradeces la educación que estás recibiendo.
-Vale.

Ese año fue el último que la ví. Me aprobó con un suficiente y un gesto de "sé que te has tocado los penes todo el curso". Que la den, siempre me cayó genial.

En fin, mis metas son leves para ciclistas, etnólogos y notarios, supongo, pero deseo querer, ser querido, y llevarme un buen recuerdo del sueño mas largo del mundo, la vida. Y cuanto mas mejoro, mejor trato a los demás, mejor me van las cosas, y la meta va siendo siempre un paso adelante de mí. Así nunca se alcanza, pero siempre, siempre, mejorará.

lunes, 6 de septiembre de 2010

...

Realidades aplicadas, a caricias y a la cama.





- Pequeño debo decirte, que mi sitio está en tu pecho,
y mi lecho está en el tuyo, siendo tu mentón mi techo.

-¿Tanto sacas de provecho?

-Mucho mas que con el resto,
que parecemos hermanos,
disfrutando del incesto!

-Tienes un humor honesto.

-Tengo el humor que me toca,
y mi boca es solo tuya, y todas las horas son pocas.

-Ven aquí cabeza loca.

-Ven locura que me arropa,
que me temo que es domingo,
y el tiempo se me desboca.

-Todas las horas son pocas.

-Todo mi mundo te aborda,
todo tu mundo me abruma,
pero la luna de alfeizar,
hace de problemas plumas.

-Te escribiré todo ésto.

-Debo hacerte una pregunta.
Si hablas mucho mas que yo,
y mi trabajo es de escucha,
porqué siempre que me escribes,
mis líneas son siempre largas,
y al revés serán las tuyas?

-Porque tengo que escribir todo lo que veo en tu cara,
me dices con la mirada, mas que mis muchas palabras.

-Pues yo adoro tus palabras.

-Y yo adoro mis entradas,
por que una vez publicadas,
las lees, y vuelvo a mi casa.

-Anda duerme que ya es tarde.

-Nunca es tarde, pero duermo, venga, vale.

miércoles, 25 de agosto de 2010

American splendor.

Si siempre que te quitas una camiseta se te queda del revés, la mitad de las veces estará bien puesta.


"Esa no era una de esas veces, un par de días la había sudado, luego quitado, y ahora estaba con ella encima. Hacía calor, y no tenía ganas de darla la vuelta, aun menos de buscar una limpia. Me puse una sudadera, estaba recién comprada, con la etiqueta puesta, me la puse, doble beneficio; ninguna de las etiquetas estaría a la vista. Se me olvidó ponerme el cinturón y se me caían los pantalones. Eran unos pantalones desgastados y rotos en el bajo, de una tienda de segunda mano, esa ropa que solo recuerdas que te gusta cuando tienes el valor de no llevar nada mas en una maleta. Creo que los compré ya rotos. Cogí mi llave-tarjeta habitación 502 y salí de allí con la gorra a la altura de las cejas. La gorra también era nueva, talla de niño, mi problema siempre fue la poca cabeza, supongo que mi madre se refería a eso cuando me lo decía. ¿por qué salí? Lucky strike, golpe de suerte, liado con arte y con filtros naranjas en el extremo. Pude haber comprado cigarrillos en el mismo hotel, pero me puse a pasear. Un truco para pasear sin pensar es lanzar los pies como si te importase una mierda y que parezca que sepas a dónde vas. Funcionó. Hundido en mi gorra saqué un paquete de cigarrillos a unas manzanas de allí. No llevaba dinero, ni mechero, ni quería hablar a nadie para conseguirlo. Dí la vuelta, por otro camino alternativo, creo que fue para no ser visto por la gente de los bancos que me había cruzado. Es como comer solo en un restaurante.Mesa para uno, por favor, mirando a la tele o a la pared.

-Buenas noches.
-Buenas noches.

Tomé el ascensor. Quinta planta, rincón, celda 502. En alguna parte de los formularios en recepción pondría que esa era mi casa. Generalmente te dan una llave-tarjeta y tienes que meterla en el interruptor si quieres dar la luz. Hacía un par de días mentí al recepcionista diciendole que me la había dejado dentro para tener una copia. Dejaba una en el interruptor y llevaba otra para abrir, me gustaba entrar a mi habitación y ver algo de vida dentro. Ahora tenía lucky strike y una camiseta del derecho, camas gemelas y algo que beber. Sonaba algo de blues, no sé que era, pero era mío. Encendí un cigarrillo y me puse a escribir.

-¿Sobre qué hablo?
-Da igual, es tu blog tío, habla sobre lo que te venga en gana, siempre hay alguien leyendo.
-Eso hace que me sienta mucho mejor.
-Pues joder, hazlo de una vez.

lunes, 23 de agosto de 2010

Arquitectura efímera.

El agua de una pequeña ola derrumbó parte del castillo de arena y ella dejó escapar un bufido. Ella, con una mueca de enfado y las manos en las caderas, se levantó y miró las ruinas con gesto decepción.

- No te caigas! Ahora te voy a rehacer, y como te cagias de nuevo te voy a doy de patadas y me voy a coger caracolas!- El castillo no repondió.

Pensó en olvidarse de su proyecto urbanístico y rehacer el edificio en un rinconcito lejos de las olas, pero la arena allí era mejor mojada, y además, eligió ese sitio y no otro para edificar, y ahí habría un castillo, fuese como fuese. Apiló otro montón de arena y le pasó las manos mojadas por encima. sus manos eran pequeñas, pero hábiles, y con la herramienta necesaria de duro plástico de colores, quedaría impecable, lo sabía. Se mordía la lengua y el labio y fruncía el ceño apretando bien la arena mojada contra la seca. Ya había hecho muchos, sabía como hacerlos a la perfección. Pronto tenía el sol cayendo y sabía que sus padres intentarían frustrar su ansia de creación hasta el día siguiente, pero debía acabarlo antes del atardecer, y lo iba a hacer. Brillaba el sol aun con algo de fuerza sobre sus coletas llenas de arena, sus ojos desprendían esperanza. Al cabo de un rato, tenía su castillo casi listo de nuevo, con la torre reconstruída aun mejor que la anterior, con churretes de arena en la base y huecos como ventanas, ya estaba a punto. Se levantó de nuevo y corrió unos metros orilla adentro, y seleccionó cuidadosamente las conchas mas bonitas para coronar el castillo. Se llenó las manos antes de volver a la obra para rematar el trabajo.

Al volver, vió un intruso al piel de su castillo, era un niño delgado, con calcomanías en los brazos con el pelo rizado negro y revuelto, aún mojado, ¡y estaba hurgando en su castillo! Corrió de nuevo hacia su parcela feudal y soltó las conchas a los pies del niño.

-¿Qué haces en MI castillo?

-Un foso.

-¿Quién te ha dado permiso?

-Nadie.

-¿Para qué sirve un foso?

-Para que las olas no lleguen. Así nunca se caerá.

-Eres un niño raro.

-Pues a mí me gustan tus coletas.