jueves, 18 de julio de 2013

Saliva.

Divagando entre las teclas de un piano de palabras,
encerrado en una jaula, de barrotes de esperanza,
esperando en una sala, que me sigue a donde vaya,
solo fumar y esperar, solo pausa...
solo busco que me tiemblen las manos de las caricias,
que me lloren los ojos de sonreír, que parezcan dos rendijas,
que una Karen o una Sienna o una Linda,
me trasladen al país de maravillas del calor en las mejillas,
y dormir... dormir hecho una bola, 
acurrucado en su anestésico regazo de amapola,
y pincharme, y sangrar por cada linea de boca,
de lamer calmadamente cada tallo de sus rosas,
envenéname de vida loca, hazme un masoca,
una mascota que muerda tu ropa y bese cada huella de tus botas,
un príncipe en principio idiota,
que sabe que una vida de tu mano es una vida sin derrotas.
y mientras todos siguen sus caminos, mueven sus fichas,
las páginas de vuelta al libro, mochuelo a su olivo entre las risas,
seguiré sentado esperando una vida,
que me espera en una cama estéril pero que no olvida.

viernes, 12 de julio de 2013

Hemingway era idiota.

La verdad, la auténtica verdad del todo. Tantos lo han intentado y hay tantas verdades en tantas vidas que apesta la manera en que las personas tratan de contarla, o inculcártela. No sé quien pelotas fue, podría buscarlo, pero paso, quien dijo "Dime y olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo." Quien dijera eso debía haber fallado muchas veces. Volvían a ser las tres de la madrugada, últimamente siempre son las tres de la madrugada, y hace una noche increíble. Por desgracia una noche sin luna. Paulo Cohelo me debe 8 euros por "El alquimista", jodido come tarros beato, casi me engaña con "Veronika decide morir. Últimamente no me creo mucho el optimismo, el mundo está bien jodido y todos nuestros tiernos culos están en pompa para recibir lo inevitable. Solo el amor puede salvarnos queridos amigos. Y no hablo del amor romántico, que también, ni del amor a un Dios que obviamente nos ha soltado aquí para ver cómo coño nos vamos todos al carajo, hablo del amor por el de al lado. Maldita sea, ceder el sitio a un viejo en el metro, sujetar la puerta el que viene detrás, escuchar, ayudarse. Yo amo las palabras, y de vez en cuando ellas me dejan tontear dando un mordisco a un verso o pudiendo rajarme de arriba a abajo y escupir aquí lo que me pasa por la cabeza, es un dolor precioso, así debe ser un parto, acabo agotado. Pero yo apenas tengo nada ya, no tengo elección.


Era una noche sin luna como cualquiera, 
una noche sin un ángel, sin sueño, sin mi guerrera,
una noche de mosquitos que se llevan lo que queda,
de una noche que me entrega a divagar por no mirar lo que hay ahí fuera,
recuerdo hacerlo lento entre cojines en un sueño,
despertar en el tormento del desvelo de lo cierto,
en el suelo de cemento de una casa en los cimientos,
que el sagrado corazón de dios impide hacer verdad lo que deseo,
y no es secreto,
el mundo está muriendo por momentos,
pidiendo algo de vida entre lamentos, 
una gota en el desierto, 
que se ahoga entre las dunas del infierno,
de una espera contra el destino y el tiempo.
Y de repente se ha convertido en mañana,
los pajaros cantando en la ventana como si esto no apestara,
y fingir estar contento con la vida que me amarga,
será fácil, otro día entre las máscaras doradas, realidades aplicadas.


miércoles, 10 de julio de 2013

Visceral.

No sabía muy bien cómo había llegado a eso. Hacía un calor del carajo y de alguna manera era las 2:48 de la madrugada de un Miércoles. Fui al baño a mear y a echarme agua en la cara y los brazos, la solución de los pobres sin ventilador. Llevaba tiempo sin beber hasta caerme y eso es bueno para el alma, pero malo para la cabeza. La realidad puede ser insoportable estando sobrio. Encendí otro cigarro, Dios nos odia a todos. La vida me tiene cogido por los huevos mientras un millón de goblins anarquistas dan palos de ciego que acierten o no en la piñata, dañan, duelen. La vida daña y duele y al final te mata, punto final. Sólo tenemos momentos cortos y preciosos que hacen que la mierda no huela debajo de la alfombra. Intento vivir de esos momentos, intento estar a bien con el de arriba y los de abajo, y que todo lo que no me importa me deje en paz y no vuelva para morderme el culo. No habrá un último golpe sacando fuerzas de flaqueza, no habrá un ultimo atraco al banco para vivir de las rentas. Intento ser el jodido hombre recto. Comenzar mi vida. Hacer las paces con Dios.


Tengo una oración que se repite cada noche,
tengo un corazón que está cerrado con un broche,
y un brote de alquitrán en las costillas y un reproche,
una reclamación a un dios injusto que desoye.
tengo miedo a todo lo presente y lo pasado,
ganas del futuro y de cumplir con lo acordado,
llamas y ceniza, cicatrices y arañazos,
y un regalo entre mis manos con un lazo.
y detrás de cada verso hay un secreto,
y detrás de cada foto hay un recuerdo,
pero ya nadie se encarga de leerlo,
escribo para tres y los demás solo idealizan un concepto,
no es tan fácil,
hacer que todo fluya grácil siendo tan volátil, 
limpiarme el culo en rima con el filo de mi lápiz,
no es tan fácil, vivirlo como contarlo,
cuando no te queda nada, elegir no es necesario.
Y en cada calada el humo de un fantasma,
cada imagen traicionera que me plasma la cabeza y no se larga,
cada golpe y puñalada, cada pico y cada pala,
yo solo quiero empezar, la realidad deseada.

viernes, 5 de julio de 2013

3:42

Supongo que la vida es mas sencilla cuando pierdes,
supongo que la sengre hierve, 
que la distancia retrocede,
supongo que la infancia vuelve,
y que la vida es un suspiro entre los aires que te mueven.
Todo es mas sencillo cuando no te queda nada,
abrasadoramente tibio, en las miradas y palabras,
y un trago una calada, y el calor de una guitarra,
son las gotas y las curvas de mi nada,
mi miedo, y mi nada,
y minado está el camino hasta la casa,
donde me espera el futuro a que el presente me deshaga.
desapareciendo... entre la arena de relojes,
hasta el cuello de sus granos tan veloces,
en un triste quien es quién donde nadie me conoce,
mecedora en un vaivén, en el baile de las voces,
en el carnaval caníbal de emociones,
de crueles intenciones,
de vampiros intangibles que me gritan por las noches,
un destiempo en el bailar y un constante manifiesto,
que aunque no me quede más,
apuesto el resto en el intento.

viernes, 21 de junio de 2013

...

bourbon y un vaso con hielo,
una mesa y un cigarro,
humo espeso y los anhelos,
de hacer presa entre tus labios,
un dibujo y un te quiero,
una rosa de papel y un cenicero,
que se llena de soldados del infarto,
y atrapados en los cuartos de unas uvas que no vienen,
de un reloj sin manecillas ni engranajes se detiene,
cuatro meses; y no hay química ni métrica que altere,
el latir de un corazón que es fuerte el tiempo que enloquece,
habítame siempre locura, y méceme entre musas,
de alas blancas o de cuervos en los cuerpos que habitan siendo reclusas,
de la injusta realidad que cae de punta,
en un llover de no parar de estremecer la tierra que pisarán juntas,
 un equipo y una turba y un destino,
la victoria puede no ser tan tangible justo al medio del camino,
pero llegará y se llevará las moscas,
y el único zumbido que se oirá será el brindar de nuestras copas.

martes, 11 de junio de 2013

El que sepa entender que entienda, porque yo no entiendo nada.

Estaba todo roto ahí fuera,
los sueños se oxidan entre enredaderas,
mientras una realidad se pega con una certeza,
y el estómago amagó sacar fuera toda la mierda,
que bajó del corazón a sus tinieblas, 
bombeando sangre negra,
y las alas se despluman con el viento,
que de tanto movimiento ya es perpetuo,
y un sinfín de golpes secos al cemento,
y los pájaros murieron contra el suelo, atrapados en el tiempo,
un reloj sin manecillas y una brújula sin puntas,
que por apuntar señalan, y por ego se masturban, 
y una guerra que es del cielo y unos daños que se juntan,
y los baños de agua tibia de las lágrimas abundan,
en un mundo que se rompe por orgullo de unos dioses,
que ente rayos y tormentas se medirán los bigotes,
no habrá un sólo barco a flote, cuando acabe la contienda,
porque luchar sin amor, es un potro sin riendas,
es un pollo sin cabeza,
es un juego de derrota,
y sólo gana la afrenta.

jueves, 6 de junio de 2013

El café

Hoy la cama estaba hecha,
y estirada y fría y sola y tan estrecha,
y a la vez era tan ancha y tan inmensa,
que solo la fe me alienta,
en una maratón del corazón que se alimenta,
de victorias en futuro del presente de contienda,
y un lobo, y una luna, y un todo,
un pilar para seguir hacia delante, trabajar codo con codo,
y salir juntos de lodo, y un sorbo,
por la paz y la hermandad y el bourbon solo de la musa de mis lloros,
y un rosario de canicas de secretos,
y un amigo y un amante echa de menos,
y un te amo y un te espero,
y una tarde en mi cabeza  donde estemos,
tomándonos la taza de café o rellenando el cenicero,
con cenizas del ayer que hoy es eterno,
tengo fe,
tengo valor, tengo un "por qué",
y una diosa que me inspira una Terpsícore en mi piel,
y tengo un ancla que no deja que me pierda entre tinieblas,
tengo un hada que me cuida, la guardiana ente la hierba,
una noche más de las que ya son muchas en mi haber,
y el tener años de vida no me importa si no son besar tu piel,
un papel para escribir lo que tendré,
que pronto llega, y mientras tanto tiro de la fe, y del café.