lunes, 11 de agosto de 2014

Agrafa.

Estás en todas putas partes,
y no sé a qué coño hueles o sabes,
te mueves por el tacto en la cuidad como el espíritu de fallen,
ágrafa que agrada si le sale,
y ladrones de palabras no podrán sacarlas de entre tus estantes,
ágrafa es tragedia de almanaques,
miradas de leones que se miden las agallas en portales,
y ahora déjame que vuele a tu rescate,
mátame o hazme el amor entre tus matorrales,
me recuerdas cada día que no somos importantes,
siendo leves en la vida breve y sólo caminantes, 
pero ya que has descarnado mi pellejo hasta huesos,
cúbrelos de besos para hacernos un vestido de diamantes.

lunes, 21 de abril de 2014

Lady Madrid.

Negro mate como el negro de mis venas,
así fueron tus melenas, 
enredadas y largas hasta las piernas,
que yo cumplo la condena entre los huesos vida mía,
quédate esta noche, que el recargo al devolverte es otro día,
muñeca de muñecas delicadas,
labios de café con hielo, y los dientes de porcelana, 
dedos de tabaco rubio, costillar de pentagrama,
anular de doble vida, pecho de corazonada,
caminando por inercia de reclusa,
dando vueltas a la celda de una vida tan insípida y confusa,
que descubre la belleza de las cosas mas sencillas,
una flor que brota de la alcantarilla, al calor de una colilla,
reina mora de farolas y tugurios,
musa de todo lo turbio,
eres la gota mas dulce del diluvio,
y brillas como brillan las luciérnagas...

de la ciénaga ciudad que esconde perlas.

domingo, 20 de abril de 2014

Detrás.

Detrás de cada verso hay un secreto,
detrás de cada línea una mujer, y cada cuatro es un soneto,
y detrás de la poesía hay un infierno,
y dentro del infierno una adicción y a la adicción un sentimiento,
coca cola, tabaco y horas sobre folio en blanco,
y a llenar la escupidera de quebrantos,
de días de vestir santos y derivas de mis barcos,
la poesía son tus piernas del tobillo a tus encantos,
cada sílaba se silba entre los besos de portal y de escalera,
y sólo presos como flores en la niebla, enredaderas,
como juncos al viento de ventoleras,
manecillas de reloj que se persiguen entre ellas,
y las horas ahora son sólo las nuestras,
y las líneas son de humo, y las metas no son metas,
tus costillas son de cera ante mis dedos de madera,
y tu pelo lo mas fino que saqué de entre mis muelas,
y tus manos acuarelas, perlas de mis entretelas,
que pintan lo que no pinto,
que escriben lo que me queda.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Justo.

Tocaba una guitarra relativamente cara y fumaba puros. Había dejado de afeitarme y cortarme las uñas, me había pasado al vino, y dormía en bloques dispares de cuatro o cinco horas, conocía la verdad de las cosas. Somos islas. Y odiamos la naturaleza casual de todas las cosas.Somos islas, y en medio la inmensidad del mar.

Quemo todo lo que toco y arde solo con mirarlo,
rajo páginas y esbozos, rompo y vuelvo a mi letargo,
pago el precio del cansancio,
por buscar una salida,
por saltarme los convenios de la lista,
y todo huele a despedida,
 todo sabe amargo cuando me levanto,
voy con un ojo cerrado al baño tosiendo un cigarro,
miro a mi alrededor y tengo una casa vacía,
y después de miccionar vuelvo a la cama  a soñar tinta.
Un pájaro en la mano a una bandada,
que vuela con noventa y nueve más haciendo un ciento que se escapa, 
una cornisa con nuestras pisadas,
oyendo un aleteo de sonrisas y un graznar entre parábolas,
sé que vuelta atrás es la que quieren esos pollos,
pero estoy en un sentido único de no retorno,
justo en medio del camino, de este puente de madera,
con la vista hacia delante, la manta y la carretera.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Título

Con la lluvia de testigo y un pitillo,
el placer de un cigarrillo,
y en mis venas en glamour de un coma etílico,
una rock star de estar por casa,
que pasa desapercibido,
con la maña de un mañana de indeciso,
y hoy me han dicho que divago en mis poemas,
porque vago por mis penas,
y aún borracho puedo hacer toda esta mierda,
solo es una escupidera emocional, 
por que lo valgo,
que vomito entre las líneas como ingiero tragos largos,
sólo soy un hombre y un letargo,
y a veces tardo,
en mirar y comprender mis fallos, pues soy humano,
pero tengo mi tesoro, está compuesto de sonrisas,
de personas que vieron en mí la biblia y no la misa,
soy un provinciano que se afinca entre tus cejas,
con la imagen por delante y no sabrás lo que hay detrás,
son sólo lineas,
divagaciones, con algo de alquimia,
y que la química sea quien las seleccione,
ya no hago correcciones por que escribo de memoria,
sobre lo que he sentido lo que pasa y pasará en mi historia.

viernes, 10 de enero de 2014

El vaho.

No tengo vaho si no es humo de un pitillo,
no me grabarán las cámaras andar por los pasillos,
y entresijos de un cuerpo vacío,
del hablar necio de un cretino, 
servirán como epitáceo de lo mismo.
Esqueléticas esquelas para esquemas de una vida de duquelas,
entre mal de amor y dolores de muelas,
y angustias y remedios y quimeras,
con desiertos y palmeras,
y el agua que nunca llega y desespera,
he perdido el alma entre las notas,
la magia entre los dedos, la nostalgia entre las copas,
las botas del soldado y los galones de la ropa,
las sábanas mojadas y la almohada del color de la derrota.
Que me arrastre el viento, como una hoja,
que me meza y estremezca y que me mezcle con hielos y coca cola,
que bañe con la leche de amapolas,
y poder domir sin más entre la espada y la pared hasta que rompa.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Como tú.

Nosotros creamos la magia, pero no la vivimos.

Fuera del bar, el resto estaba dentro,
encendí un cigarro,
les miré,
a través de la ventana.

Siempre a través de la ventana, haciendo la foto,
siempre desde fuera aunque suene mi nombre,
todo es de plástico, y humo, líquido insípido, pobre.

Pero ellos sonreían, conocían el secreto,
o eran ciegos, o sordos, pero nunca mudos,
y nunca quietos, dentro del bar de sonrisas.

Una mujer abrió la puerta, con delicadeza,
no recuerdo su cara, ni su olor, no recuerdo un carajo de ella,
pero me sonrió, educadamente,
y quise quererla, tenerla, y verla volar,
luego se fue.
porque era una absoluta,
[desconocida].

El domingo es una cárcel, en la cárcel siempre es domingo.
En el aeropuerto siempre parece mas tarde,
Dentro del bar todos parecen uno, un lo mismo.

Pero.

Están tan solos y locos,
y perdidos, y aburridos y son tan leves,
Como yo.